El legado de Douglas Tompkins

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Nota del Editor: Hoy, hace un año, Douglas Tompkins falleció en un accidente de kayak en la región de Aysén de Chile cerca del futuro Parque Nacional Patagonia. En memoria, el siguiente es un extracto de nuestro tributo especial a Tompkins en la edición 10 de Patagon Journal.
 

Por Jimmy Langman
 
Al igual que en el resto de la Patagonia, el Lago General Carrera en la región de Aysén, que es el segundo lago más grande de América del Sur, es propenso a tener un clima volátil. Potentes vientos del oeste llegan regularmente desde el Pacífico, se reúnen en los Andes, y alcanzan el lago en un vendaval de fuerza que convierte sus aguas en un verdadero océano. La mañana del 8 de diciembre de 2015, fue así como se dio un drástico cambio, luego de que Doug Tompkins, junto con cinco amigos, comenzaran el tercer día de viaje de su extendida travesía en kayak.
 
El kayak de mar de Tompkins fue golpeado por grandes olas y volcó. Él luchó en las aguas heladas durante más de una hora antes de que un helicóptero lo ayudara a alcanzar la orilla. Murió a las pocas horas en la capital regional, Coyhaique, de hipotermia severa.
 
Tompkins, de 72 años, era un piloto consumado, esquiador, escalador y remador, un exitoso hombre de negocios, un editor, diseñador y cineasta, pero fue sobre todo su pasión por la naturaleza como ambientalista y filántropo, lo que marcará su legado.
 
Nacido en Ohio, Tompkins se crió en el estado de Nueva York. Abandonó la escuela secundaria para tratar de ingresar al equipo nacional de esquí de Estados Unidos y, en parte, conjetura Yvon Chouinard, fundador de la empresa de ropa al aire libre Patagonia y socio de Doug en innumerables aventuras al aire libre desde que se conocieron cuando él tenía 12 años de edad, "porque él pensaba que sus maestros no tenían nada más que enseñarle”.
 
Fue también, siendo joven en 1961, que viajó por primera vez a Chile y la Patagonia para esquiar. A lo largo de su vida adulta, viajaría por todo el mundo para perseguir su pasión por el aire libre. En Chile, se le atribuyen 21 primeros descensos en sus ríos. Entre sus muchos logros de escalada, en 1968 convenció a Chouinard, Lito Tejada-Flores, Dick Dorworth, y Chris Jones – los “Funhogs” – de conducir desde California en una furgoneta de segunda mano durante 6 meses para hacer la tercera subida al monte Fitz Roy en la Patagonia argentina. El viaje fue inmortalizado en su película Montaña de las Tormentas, y unos 40 años después, en el popular documental 180 Grados Sur.
 
En 2013, en una entrevista con el diario de Buenos Aires La Nación, Tompkins se describió así mismo como un “un hombre intenso, enfocado, con determinación y atravesado por un fuerte sentido de la ironía”. Tales rasgos sin duda contribuyeron a su éxito en los negocios, fue fundador de la marca The North Face en 1964 y en 1968 co-fundador de la empresa de ropa Esprit con su primera esposa Susie. En el momento en que vendió su participación en la compañía, a finales de los años 80, Esprit fue cosechando 1 billón de dólares al año en ventas en todo el mundo.
 
Conocí a Tompkins mientras trabajaba en California como asistente del fallecido líder ambiental norteamericano, David Brower. Más tarde, hice mi primera visita a Chile, para explorar y visitar amigos, y para contactarme con Tompkins. Meses antes, Brower y yo le habíamos enviado una propuesta vía fax a Tompkins: un proyecto de colaboración para solicitar que se declarara el Parque Pumalín como sitio Patrimonio Mundial Natural por la UNESCO, para demostrar a Chile y a los chilenos, que en ese momento eran en su mayoría hostiles a la iniciativa, que había apoyo internacional para el parque. Pero Tompkins insistió en que no había necesidad de tal esfuerzo. Estaba seguro de que su enfoque finalmente le ganaría a Chile. Y así fue.
 
Los últimos 25 años de su vida vivió tiempo completo en Chile y Argentina, dedicando la fortuna que acumuló en los negocios a la asombrosa compra de un total de 917.000 hectáreas de ambos países para la conservación. Sus compras iniciales de tierras formaron Pumalín, la mayor reserva natural privada del mundo. Tres parques nacionales en Chile y Argentina (Corcovado, Yendegaia y Monte León) se han establecido gracias a su generosidad, ha añadido tierras a un cuarto (el Perito Moreno), y el resto de sus tierras han sido propuestas para incluirse en otros ocho parques nacionales. Tompkins también fue un importante contribuyente a diversas campañas ambientales en Chile y en todo el mundo, contando entre sus victorias la derrota del proyecto de represa a gran escala HidroAysén, en la Patagonia chilena.
 
En una entrevista con Patagon Journal, publicada en nuestra edición inaugural hace cuatro años, Tompkins sostuvo que estábamos entrando en un “siglo de ecología y el movimiento ecologista es simplemente imparable”. Como era de esperar, opinó sobre cómo salir de la “crisis eco-social” global.
 
“Si tuviera otra vida, entonces yo pondría el 100 por ciento a la agricultura”, dijo Tompkins. “Si la agricultura no cambia por completo no hay esperanza. Es lo que mayor impacto tiene sobre el paisaje, el agua y el clima. Necesitamos un modelo totalmente nuevo de agricultura y producción de alimentos”.
 
Tompkins nos ayudó a marcar el comienzo del siglo de la ecología con su tremendo regalo para salvar a muchos de los últimos lugares salvajes de la Patagonia. Patagon Journal se enorgullece en ofrecer este tributo especial a uno de los más grandes conservacionistas del mundo. Gracias, Doug. 
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