Haciendo historia en conservación: Entrevista con Kris Tompkins

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 El nuevo Parque Nacional Patagonia. Foto: Conservacion PatagonicaEl nuevo Parque Nacional Patagonia. Foto: Conservacion Patagonica

 
Veintiséis años después de que Douglas Tompkins compró las propiedades iniciales que luego formaron el proyecto de conservación privada más grande del mundo, su sueño se ha hecho realidad. El miércoles, la Presidenta de Chile Michelle Bachelet aceptó formalmente la propuesta de Tompkins Conservation, la organización sin fines de lucro formada por Tompkins, para llevar a cabo sus actividades de conservación, y crear una de las joyas más grandes del mundo - una magnífica red de 17 parques nacionales en la Patagonia Chilena.
 
Esa red de parques puede ser la donación de conservación privada más grande en la historia a un estado.  Tompkins Conservación ha donado 407.000 hectáreas a Chile, acompañado de casi 950.000 hectáreas de tierra fiscal, para formar 3 nuevos parques nacionales (Parque Nacional Pumalín, Parque Nacional Melimoyu y Parque Nacional Patagonia) además de ampliar significativamente otros 3 parques nacionales existentes (Parque Nacional Hornopirén, Parque Nacional Corcovado y Parque Nacional Isla Magdalena). Chile también ha reclasificado 4 reservas forestales nacionales como parques nacionales (creando el Parque Nacional Alacalufes y el Parque Nacional Cerro Castillo y añadiendo el Lago Cochrane y la Reserva Nacional Lago Jeinimeni al nuevo Parque Nacional Patagonia). 

Hoy, en total 4,5 millones de hectáreas de la Patagonia chilena se añaden al sistema de parques nacionales del país. Chile puede jactarse de ser un nuevo líder mundial en la conservación de la naturaleza. 

En la edición actual de Patagon Journal, ofrecemos una extensa entrevista con Kristine McDivitt Tompkins realizada por el editor ejecutivo de Patagon Journal, Jimmy Langman, en diciembre pasado en su oficina en Puerto Varas. Compartimos aquí algunos extractos de esa entrevista, incluyendo su visión sobre la gestión de parques nacionales, el legado de Douglas Tompkins y mucho más.
 
Langman: Más allá de crear parques en la región, ¿la propuesta de la "Ruta de Parques" es una campaña de márketing?
Es más bien un plan económico para el extremo sur. Lo llamamos "economía como consecuencia de la conservación". El sur de Chile ofrece excelentes oportunidades de crecimiento en términos de turismo. Y esperamos también que los rancheros que están allí se queden y tengan éxito. No estoy de acuerdo con el modelo Moab (Utah, Estados Unidos), donde el 90% de la actividad es para el turismo. Espero que todas las actividades económicas de la zona tengan continuidad.
 
¿Te mantendrás involucrada en los programas de conservación de Valle Chacabuco una vez se convierta en parque nacional?
Sí, vamos a continuar trabajando con los pumas, huemules y ñandús.
 
¿Es ese el futuro de la Conservación Patagónica (CP)? La última vez que hablamos dijiste que ya no comprarías más terrenos para los parques.
Bueno, nunca digas nunca. El futuro de CP está 100% centrado en completar todo lo que hemos comenzado, y la gente no se da cuenta de cuánto trabajo queda aún. Todavía estamos terminando en Valle Chacabuco. Además, tengo un montón de ideas sobre el futuro, pero no voy a preocuparme por ello ahora mismo porque quiero seguir centrada en terminar este capítulo como se merece.
 
Has estudiado otros sistemas de parques nacionales en otras partes del mundo. ¿Cómo se comparan con los de Chile y Argentina?
Creo que los parques nacionales chilenos y argentinos son como los parques nacionales que hay en todas partes. Si nos fijamos en los parques nacionales de Estados Unidos, a todos les falta financiamiento. La gente tiene buenas intenciones, pero el presupuesto no es siempre es el que debería. Por lo tanto, no veo a Chile ni a  Argentina por detrás ​​en cuanto a parques nacionales. Se trata de una parte de estos dos países que está creciendo, y esto es algo muy bueno. Soy optimista.
 
 
 
 
El servicio de parques nacionales de Chile (CONAF) ha estado históricamente poco financiado. ¿No te preocupa que no estén a la altura de la tarea?
Sin duda les ha faltado financiamiento. Son los primeros en aceptarlo. Pero las cosas cambian, ¿sabes? Queremos hacer todo lo posible después de la donación para apoyar a CONAF y apoyar al concepto "Amigos de Parques", para ayudar a fomentar una cultura en la ciudadanía que proteja sus parques.
 
¿Cómo es que Douglas Tompkins y tú pasasteis de la idea de la conservación privada a promocionar los parques nacionales?
Bueno, como en cualquier esfuerzo, cuando comienzas, no estás muy seguro de hacia dónde te diriges. Una vez que comenzamos a acumular grandes extensiones de tierra, Doug se dio cuenta que podíamos convertir todo eso en parques nacionales. Pensando en el futuro, no tiene sentido que nuestra fundación cuide de los parques en los próximos cien años. ¿Qué puede pasar con ella en este tiempo? Hace falta mirar el impacto que han tenido los parques nacionales en Estados Unidos. Allí creemos en ellos y queremos que la gente salga y se enamore de la naturaleza. También existe una motivación democrática para que todo el mundo pueda llegar a los parques nacionales. No importa quién eres. Lo más importante es que la institucionalización da la protección a un lugar y le asegura el éxito a largo plazo.
 
Has vivido en la Patagonia durante casi 25 años. Cuando llegó por primera vez estaba mucho menos desarrollado y recibía muchas menos visitas. ¿Le preocupa que la Patagonia pueda atraer demasiado turismo?
Claro que si. Podemos amar tanto un sitio que puede llegar a morir. Esto se aplica en casi todas partes. Pero si nos fijamos el impacto del turismo frente al impacto de la minería u otras industrias extractivas, yo tendría que elegir el turismo en términos de su impacto neto. También creo que el turismo es una forma de que la comunidad del sur siga haciendo las cosas que están haciendo ahora, como la ganadería, pero desarrollando también modelos económicos que mantenga a los jóvenes allí. El turismo ofrece otra salida para ellos. Sin embargo, el turismo industrial, que es la industria más grande del mundo, es rapaz en muchos lugares. Hay un lado negativo. Pero sólo espero que construyen sistemas, tales como sistemas de senderos, que gestiona mejor dónde y cuántas personas van en los parques. Este es el principal problema de Glaciares y Torres del Paine: nunca desarrollaron un sistema allí y ahora todo el mundo va a hacer la W. Ahora lo han cerrado y creo que tienen razón, pero aquí la consecuencia. Han cerrado una parte muy importante que ahora es la “peor-mejor sendero”.
 
¿Debería haber límites en las visitas a algunos parques?
Ciertamente pienso que si en algunas áreas. Lo hicieron en el Parque Nacional Yosemite durante varios años; se tenía que hacer reserva incluso para ir de excursión. El Parque Patagonia tiene una carretera nacional que atraviesa el centro de la misma, por lo que nunca vas a limitar algo así. Pero este parque aún no se ha terminado y ya podemos entrever que vamos a tener controlar las reservas para acampar. De repente se llena demasiado y luego sufre la calidad de la experiencia. Pero ahí nace una oportunidad para que la gente afuera del parque participe: ellos pueden construir campamentos y ofrecer servicios que el parque no puede.
 
 
Kris en Parque Nacional Patagonia. Foto: James Q MartinKris en Parque Nacional Patagonia. Foto: James Q Martin
 
 
 
¿Cuál crees que es el legado de Douglas Tompkins?
Su fidelidad a la belleza es absolutamente parte del legado. Si es hermoso, es probablemente porque está entero; si no lo es, significa que algo va mal. Y yo creo que esto es totalmente cierto. Él va a ser recordado por la conservación de estos vastos paisajes, y por hacerlo contra grandes adversidades. Tenía una voz muy fuerte en términos de activismo para opiniones que no eran del todo populares, pero se mantuvo firme con sus creencias. Creo que va a ser recordado por sus aventuras a lo largo de su vida, por lo mucho que amaba la naturaleza y creía en la defensa de la vida silvestre, que no tiene voz propia. Y por ese punto de vista en favor de lugares silvestres; que las comunidades humanas sanas son esenciales y eso depende de un ecosistema saludable. Nada lo detuvo, y eso es raro. Gente como él y David Brower son personas implacables, que no traicionar sus creencias principales, y tenían razón. Aprendí mucho a través de este modo de ver las cosas, y lo amo por eso. No era perfecto, pero a menudo tenía razón.
 
Parece que le gustaban los desafíos.
Oh si. Creo que cuanto mayor era el desafío, más feliz era. Yo diría que cuando algo era casi imposible, o realmente imposible, es probablemente cuando hizo su mejor trabajo. Si nos fijamos en la tarjeta de logros de Doug Tompkins vemos las complicadas cuestiones que abordó, ya sea la conservación de paisajes o vida salvaje, o la confrontación con la industria salmonera. Siempre movió pieza. Cambió las cosas. Para eso se necesita una persona muy especial en términos de determinación, claridad y confianza. Douglas era una persona muy ética.
 
Yvon Chouinard, fundador de Patagonia Inc., emprendió ese famoso viaje a la Patagonia en furgoneta junto con Doug y otros en 1968 para escalar el Fitz Roy. ¿Cómo crees que ese viaje les afectó?
Esto se lo tendrías que preguntar a ellos, pero creo que ambos sentían que el lugar y el viaje significaron un cambio de vida. Definitivamente fue un signo de exclamación en sus vidas. ¿Por qué haces una revista sobre la Patagonia, sabes? ¿Por qué es tan atractivo eso? Cada persona tiene que definir eso por sí misma. Ciertamente si no hubieran hecho ese viaje, muchas de las cosas no hubieran ocurrido. Porque toda el tema de Patagonia [la compañía] salió de ese viaje, así como la noción del territorio partió de esa aventura.
 
En veinticinco años, ¿qué esperas de la Patagonia?
Desde lo más profundo de mi corazón espero que la minería desaparezca y que el terrible ataque de la industria petrolera a ambos lados de la Patagonia llegue a su fin. Espero que haya una buena organización que envuelva las áreas protegidas. También espero que tiene una red fuerte de parques nacionales que la gente pueda visitar, y que no desarrollen en el interior, sino que las comunidades de fuera de los parques desarrollen la economía a su alrededor. Y espero que haya un gran incentivo para que los ganaderos dejen de destruir las praderas y que la estepa de la Patagonia pueda regenerarse, aunque se que en gran parte no lo hará. Ya está desertificada. Se necesitará mucha intervención del gobierno y subsidios para cambiar las cosas. Miles de familias viven vidas muy duras debido al colapso de las praderas. Empatizo con estas familias, pero si no cambiamos la forma en que manejamos el ganado, los pastizales nunca volverán, y la vida silvestre, como los pumas, zorros y guanacos estará en peligro. Con el tiempo apenas los podremos ver más. Es muy difícil cambiar un sistema, pero debemos hacerlo.
 
Lea la entrevista completa con Kris Tompkins en la Edición 13 de Patagon Journal.
 

 

 

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