Recuperando el ñandú en el futuro Parque Nacional Patagonia

Correo electrónico Imprimir

Foto: Justin LotakFoto: Justin Lotak

 

Por Cristián Saucedo G.

Hace 3 años, Conservación Patagónica comenzó con el Programa de Recuperación del Ñandú, a través de la habilitación de una guardería e instalación de guardaparques encargados de monitorear los ñandúes de vida libre e identificar amenazas por medio de patrullajes, censos y el empleo de cámaras trampas.
 
Así, desde el año 2015 el centro de reproducción de ñandúes está en funcionamiento en el Valle Chacabuco, y es el primer centro de cría para una especie nativa que se establece en la región de Aysén. Además, se encuentra en el Parque Patagonia, que será parque nacional gracias a la creación de la Red de Parques de la Patagonia, anunciada por el gobierno chileno el pasado 15 de marzo.

El comienzo de este centro de reproducción fue a través del rescate de charitos (polluelos de ñandú) huérfanos realizado por Carabineros de Chile en la zona de Entrada Baker. Luego, en una operación sin precedentes, se sumaron vía aérea varios ejemplares de ñandú provenientes de un criadero en la región de La Araucanía. Todo esto de acuerdo a la Ley de Caza y la fiscalización del Servicio Agrícola y Ganadero.
 

Foto: Cristián SaucedoFoto: Cristián Saucedo



La habilitación de un centro para la reproducción del ñandú es fundamental para el programa, ya que a través del cuidado y manejo de ñandúes en condiciones de semicautiverio se busca su multiplicación. Con una adecuada reproducción y sobrevivencia será posible un aporte significativo de nuevos individuos de ñandú a la reducida y amenazada población local. El objetivo principal del programa es el establecimiento de una población viable en vida libre, para evitar así la extinción de la especie en este territorio, su hábitat natural.
 
Actualmente la población local de ñandúes no supera los 30 individuos en el sector oriental del futuro Parque Nacional Patagonia, lo que justifica los esfuerzos para conservarlo a largo plazo en el Valle Chacabuco. Esta población ha estado aislada de los grupos de ñandúes de Argentina por cercos y alambrados por más de un siglo, y se encuentra a más de 200 km en línea recta de la otra población de ñandúes de Aysén, ubicada en la estancia Baño Nuevo. Por esto la ley de caza reconoce al ñandú como una especie en peligro de extinción en la región de Aysén.

Un modelo desarrollado en el estudio del ñandú y su hábitat, realizado por profesionales de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la Universidad de Chile, determinó que a lo largo del Valle Chacabuco existen numerosos lugares con un hábitat apto y de buena calidad para la especie. Esto permite proyectar una recuperación numérica y una probable redistribución del ñandú en la zona.
 
 

Foto: Hernán PovedanoFoto: Hernán Povedano


Sobre el ñandú
El ñandú o choique, es una de las aves más grandes de Chile y pertenece al orden de las ratites (aves no voladoras), y puede alcanzar velocidades de hasta 70 km/h. Es un típico habitante de la estepa patagónica, y tiene la particularidad de que el macho construye el nido en el suelo, incuba y protege a los polluelos de las amenazas. Las hembras, por su parte, se aparean con más de un macho durante la temporada reproductiva.
 
 
Entre agosto y noviembre de la temporada pasada los ñandúes del centro de reproducción alcanzaron los 2 años de edad, y comenzaron a presentar conductas de cortejo, apareamiento e incubación. Esto supuso una primera temporada reproductiva, pero con resultados inciertos y bajas chances de éxito, por la juventud de las aves. En general, los ñandúes se consideran maduros a partir de los 3 años de edad cuando se encuentran en el medio natural.
 
Con gran alegría el resultado de esta primera temporada reproductiva ha sobrepasado cualquier expectativa: han nacido más de 20 charitos que hoy tienen entre 16 y 20 semanas de edad, y se encuentran junto a sus padres en corrales de reproducción o en corrales de crianza.

 

Foto: Cristián SaucedoFoto: Cristián Saucedo 



Se realizarán los mayores esfuerzos para que estos primeros charitos puedan convertirse en los pioneros de un programa que pretende contribuir a la población silvestre y que espera continuar en los próximos años. Se quiere incorporar genética de otras poblaciones silvestres de ñandú de la región, lo cual incrementará significativamente las posibilidades de éxito de recuperación poblacional de la especie en el Valle Chacabuco.

El proceso de cuidar, criar, reproducir y manejar a los ñandúes ha significado mucho trabajo y un enorme aprendizaje para el equipo de guardaparques y profesionales a cargo. Se ha tenido el privilegio de contar con el apoyo de expertos de la Unión de Ornitólogos de Chile, Fauna Andina, profesionales argentinos y especialistas en ratites de la Asociación Internacional de Zoológicos y Acuarios.

Esperamos que el nacimiento de los primeros charitos del programa sea el inicio de una nueva etapa que nos permita construir el camino de la recuperación del ñandú, y que nuevos colaboradores se puedan sumar a los esfuerzos de recuperación de este ícono de las estepas patagónicas y representante de la megafauna del futuro Parque Nacional Patagonia.
 
Cristián Saucedo Galvez, médico veterinario, es director de conservación y administrador de vida silvestre en la organización Conservación Patagónica, de Tompkins Conservation.
e-max.it: your social media marketing partner