A contracorriente: la Argentina le abre la puerta a la producción de salmón

Correo electrónico Imprimir
Aconcagua.lat - “El salmón es cinco veces más tóxico que una hamburguesa de cualquier cadena de comidas rápidas. Es veneno”, sostuvo alguna vez el reconocido chef  francés Christophe Krywonis y dejó a muchos con el sushi atragantado.
 
Con las palabras del célebre jurado de la versión argentina de Masterchef, el salmón pasó a sentarse en el banquillo de los acusados en el país.
 
Razones no faltan. Su productores a nivel industrial, criaderos concentrados en Chile y Noruega, no esconden el hacinamiento de los peces en las jaulas.
 
Tampoco niegan el uso de colorantes artificiales; ni mucho menos, la aplicación de antibióticos para evitar enfermedades. 
 
En los países desarrollados, los estudios sobre la toxicidad del salmón industrial proliferan como los locales de sushi en los ’90.
 
A nivel local, por ejemplo, el Instituto de Tecnología de la Fundación UADE realizó un relevo que abarcó a más de 100 piezas de salmón de 38 comercios de la Ciudad de Buenos Aires.
 
¿El resultado? El 66% de los filetes de salmón rosado, todos importados desde Chile, contenía restos de flumequina y clorhidrato de oxitetraciclina, dos medicamentos que podrían traer diversos problemas para la salud.
 
A pesar de los estudios y de las advertencias de los especialistas, Argentina comenzará en las próxima semanas estudios de factibilidad para iniciar la producción en el país, específicamente en el Canal de Beagle, en Tierra del Fuego. Leer mas..
 
 
e-max.it: your social media marketing partner