Postales de Hielo: Documentando los cambios de los glaciares de Tierra del Fuego

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Glaciar Marinelli. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly Glaciar Marinelli. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly
 
 
Por Zoe Baillargeon
Traducción por Rosa Baranda
   
Los efectos de un siglo de cambio climático en la Patagonia captados por el lente de uno de los primeros grandes fotógrafos de la región son el foco de la nueva exposición fotográfica que se inaugurará esta semana en la Fundación Cultural de Providencia, en Santiago.
 
Titulada “Postales de Hielo”, la exposición es la culminación de una expedición científica liderada por el montañista Cristián Donoso y el director de documentales Alfredo Pourailly a la remota zona occidental de Tierra del Fuego, específicamente a las áreas cerca del Monte Sarmiento y el Parque Nacional Alberto de Agostini. El objetivo fue mostrar cómo los campos de hielo y los glaciares de la Cordillera Darwin han retrocedido y cambiado en el último siglo. Para medir y observar estos cambios, el equipo utilizó como referencia las fotografías tomadas hace más de un siglo por el misionario, montañista y fotógrafo italiano Alberto de Agostini.
 
“‘Postales de Hielo’ es el retrato presente de un pasado fotográfico; un pasado que es vestigio de la obra magnífica del sacerdote y explorador italiano Alberto de Agostini y su amor por el Chile más austral,” comenta Donoso. “En el ejercicio de comparar la fotografía de Alberto de Agostini con otra actual, que retrata el mismo sitio con encuadre idéntico, emerge un diálogo espontáneo entre aquello que permanece y aquello que muta dentro del paisaje”.
 
Agostini, una figura legendaria de la historia patagónica, llegó por primera vez a Tierra del Fuero en 1910. Cuando no cuidaba de los fieles, salía a explorar la Patagonia salvaje, ascendiendo montañas, descubriendo glaciares y documentando las comunidades indígenas, además de ser parte del primer equipo que cruzó parte del Campo de Hielo Patagónico Sur. Las imágenes que capturó -con tan solo un equipamiento montañero rudimentario- poseen la emoción de los nuevos descubrimientos de otras épocas; mundos desconocidos cartografiados por primera vez.
 
 
Bahía Aisnworth y fiordo Marinelli, 2018. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly Bahía Aisnworth y fiordo Marinelli, 2018. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly
 
 
Bahía Ainsworth y frente del glaciar Marinelli, 1914. Foto: Museo Salesiano Maggiorino BorgatelloBahía Ainsworth y frente del glaciar Marinelli, 1914. Foto: Museo Salesiano Maggiorino Borgatello
 
 
“Todo este trabajo tuvo la importancia de expandir el conocimiento humano sobre la Patagonia, de su naturaleza y sus habitantes,” dice Donoso.
 
La colección de Agostini sobre la región, que cuenta con más de 10.000 fotografías, películas y libros como Treinta Años en la Tierra del Fuego, ofrece una profundización inestimable en la cultura, historia y geografía de la región, y el Parque Nacional Alberto de Agostini, en la zona occidental de Tierra del Fuego, que incluye parte de la Cordillera Darwin que exploró tan a menudo, lleva su nombre.
 
Donoso y Pourailly decidieron usar la prolífica obra de Agostini como punto de partida para ver cómo la región y sus glaciares han cambiado en los últimos cien años desde que fueran capturados en un granulado blanco y negro por el sacerdote italiano.
 
Esta nueva exposición continúa el trabajo del proyecto Alpine of the Americas, que desde 2011 también ha estado documentando el cambio climático en los Andes Chilenos y Argentinos, y en Sierra Nevada en Estados Unidos occidental, comparando el estado actual de las condiciones medioambientales con fotografías antiguas. En la edición de verano del 2013 de Patagon Journal, el equipo Alpine of the Americas yuxtapuso fotografías capturadas en las mismas localizaciones que las sacadas por Agostini en el Cerro Fitz Roy y el glaciar Grey de Torres del Paine en 1945, exponiendo así el increíble y severo retroceso glacial.  
 
De la misma manera, Donoso y Pourailly empezaron por examinar los archivos del Museo Salesiano Maggiorino Borgatello en Punta Arenas, donde se conservan las fotografías de Agostini. De las miles que hay en los archivos, seleccionaron una docena que muestra los diferentes glaciares de la vertiente norte de la Cordillera Darwin, en concreto los glaciares Negri y Marinelli, y el fiordo Parry. Pero al elegir los lugares que incluirían, dieron preferencia a localizaciones que eran más remotas e inaccesibles, y que no habrían tenido mucho contacto humano o interferencia desde que fueron tomadas las fotos. Para determinar la localización exacta de cada glaciar y dónde se habían sacado las fotos para poder copiar perfectamente la composición de la imagen, el equipo estudió los archivos escritos y las anotaciones de Agostini, además de usar su conocimiento personal de la zona a partir de expediciones previas.
 
 
Lago Spegazzini y Glaciar Negri, 2018. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly Lago Spegazzini y Glaciar Negri, 2018. Foto: Cristian Donoso Christie & Alfredo Pourailly
 
 
Lago Spegazzini y Glaciar Negri, 1913. Foto: Museo Salesiano Maggiorino BorgatelloLago Spegazzini y Glaciar Negri, 1913. Foto: Museo Salesiano Maggiorino Borgatello
 
 
Donoso y Pourailly planearon su expedición para seguir los pasos de Agostini a través de la cordillera, navegando hasta cada uno de los glaciares y sacando las fotos desde los mismos puntos que se ven en las fotografías originales.
 
El resultado es una obra que muestra la dualidad del pasado y el presente, una oda a Agostini y su pasión por la región, y es no solo un testamento a la fortaleza y longevidad de la Patagonia sino también a su fragilidad y vulnerabilidad. La diferencia en algunas de las localizaciones es marcada: donde antes hubo un glaciar, ahora solo hay un lago y montañas. Si bien sería fácil sentirse melancólico y desesperanzado antes estos cambios, Postales de Hielo también quiere que los espectadores observen los cambios mostrados en las fotografías desde diferentes perspectivas.
 
“[La exposición] no solo habla del impacto del cambio climático en la naturaleza...también nos decía sobre la naturaleza humana”, explica Donoso. “Espacios antes ocupados por glaciares ahora aparecían cubiertos de bosques que crecían con vigor excepcional. ¿No es acaso ese rasgo de oportunismo un aspecto que compartimos los humanos con el mundo natural? Así se reveló ante nuestros ojos una gran paradoja: por un lado los glaciares retrocedían - en parte producto del cambio climático - pero en su retirada dejaban espacio y las condiciones necesarias para que la vida surgiera en los confines del planeta”.
 
El mensaje de la obra tiene por tanto dos tonos: el cambio genera tristeza, y puede que hayamos ido demasiado lejos como para cambiar de rumbo, pero aún cuando sus gigantes en movimiento se derriten, la Tierra continúa creando y prosperando tras ellos. Hay crecimiento en el deterioro, y la Patagonia perdura.
 
“Postales de Hielo” abre el jueves 5 de Julio en la Fundación Cultural de Providencia, en Santiago. Para saber más, visita www.postalesdehielo.com.
 
 
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