La carta de la comunidad yagán a los reyes de Noruega: “No instalen esta industria destructiva en nuestro territorio”

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El domingo pasado, el rey Harald V y la reina Sonia de Noruega, visitaron Puerto Williams, ubicada en la isla Navarino, Chile, la ciudad más austral del mundo, y fueron recibidos con variadas protestas por parte de la gente local. 
 
Como la industria del salmón ha despojado gran parte de las aguas de la costa de Chiloé, y luego Aysén, en los últimos años ha acelerado su empuje hacia el sur. La salmonicultura se está expandiendo rápidamente a la Patagonia austral de Chile y Argentina. Ahora, la empresa Nova Austral, con sede en Puerto Montt, financiada en gran medida a través de bonos y préstamos de Noruega valorados en 350 millones de dólares, ha expandido sus operaciones al canal Beagle –parte del Reserva Mundial de Biósfera Cabo de Hornos–, con cuatro concesiones de salmonicultura.
 
El CEO de Nova Austral, Nicos Nicolaides, ve sus centros de cultivos de salmón en el canal Beagle como parte de una estrategia de crecimiento para agregar valor económico a la empresa, con un ojo puesto en atraer a los inversionistas chinos. "Hasta ahora los chinos eran sólo clientes, pero es uno de los principales mercados en crecimiento... si entran en el negocio de la acuicultura, es un mensaje muy interesante. Trae a los inversionistas un grupo de nuevos jugadores", dijo recientemente a Undercurrent News, una publicación de comercio de alimentos marinos.
 
Uno de los lugares más prístinos que quedan en el planeta, y ante las objeciones de la mayoría de la comunidad local que no fue consultada en el proceso de "aprobaciones ambientales", si vemos el pasado como un preludio, está a punto de ser expuesto a la contaminación rampante de la salmonicultura en sus aguas, con el fin de ayudar a impulsar las proyecciones de ventas de los inversionistas de fondos de capital en los Estados Unidos y Europa.
 
Como tal, Cristina Calderón, de 90 años de edad, última hablante nativa de la lengua Yagan y declarada Tesoro Vivo de la Humanidad por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile en 2009, se reunió con los reyes junto al presidente de la Comunidad Yagán “Bahía Mejillones”, David Alday. Este último presentó la siguiente carta a la pareja real de Noruega, pidiéndoles que respeten sus derechos indígenas bajo el Convenio 169 de la OIT y reviertan los planes para centros de cultivo de salmón en su territorio ancestral.
 - Jimmy Langman

 
31 de marzo, 2019
 
A los Reyes de Noruega

Estimados Reyes,

Con nuestros respetos,

Nosotros, la Comunidad Indígena Yagán, el pueblo nativo más austral del mundo, queremos entregarles esta carta, ya que durante miles de años hemos cuidado de nuestro entorno en esta región austral.

Esta isla que visitan hoy tiene una historia de más de 7000 años, nuestra historia, cuidando de este lugar, para que siga siendo puro y seguro. Somos el pueblo Yagán, herederos de este hermoso tesoro de la naturaleza, que fue entregado por Watawuineiwa a sus hijos, nosotros, los Yaganes.

Somos el pueblo indígena que ha navegado estas aguas, estos canales, fiordos y archipiélagos hasta Cabo de Hornos, durante siglos y siglos. Cada costa admira y habla de nuestra presencia en estas islas, cómo hemos vivido y subsistido en un lugar tan extremo y frío. Este es nuestro hogar, que nos lo ha proporcionado todo: comida, cobijo, todas las materias primas para fabricar nuestras herramientas, únicas para nosotros y para el mundo. Han desarrollado su propio medio de transporte, la canoa, una embarcación especial, esencial en nuestra cultura, que nos ha permitido tomar posesión de lo más esencial para nuestra cultura milenaria: el MAR.

La canoa hizo posible que nuestro pueblo navegara por estos canales, trazando rutas por nuestro país, rutas que más tarde, mucho más tarde, fueron las rutas de navegación de famosos personajes de la historia de la humanidad. Estos canales son hogar de una amplia fauna, con enormes ballenas y delfines, aves maravillosas, admirados todos ellos por los visitantes, especialmente los turistas extranjeros, que disfrutan y se maravillan en un lugar tan puro y virgen. La arqueología que tenemos corona el paisaje de una naturaleza pura y admirable, que ha dado lugar a varias designaciones de organizaciones internacionales, como la Reserva de la Biosfera declarada por la UNESCO, que considera que el sitio se encuentra entre los 24 lugares más limpios del planeta. Esto también constituye una obligación para nosotros, el pueblo original, de cuidar y conservar nuestro territorio ancestral tal y como nos fue dado por nuestros antepasados. Tenemos que mantener el legado para las generaciones venideras de los Yaganes.

Como la comunidad nativa del lugar, aún presente en este antiguo territorio, no podemos permitir actividades que podrían dañar nuestro patrimonio ancestral y nuestra manera de ver el mundo. Nunca estaremos de acuerdo con estas actividades. Es nuestra obligación mantener nuestra forma de vida y reclamar nuestros derechos de vivir como queremos y de cómo queremos desarrollarnos, en armonía. Especialmente después de las situaciones horribles y difíciles por las que ha pasado nuestro pueblo.
 

 
Es por eso que nos dirigimos a ustedes, para pedirles directamente que tomen la decisión de no instalar esta industria destructiva, el negocio del cultivo de salmón, en nuestros canales, nuestro territorio.

El registro de esta industria en Chile no es bueno, y a lo largo de este año no han mejorado su comportamiento hacia el medioambiente. La compañía que quiere establecerse en nuestros mares impolutos ya tiene malos antecedentes. Algunos de estos son los bajos niveles de oxígeno en las aguas, o la mala gestión de la basura y los desechos.

Como parte de este país, hemos presenciado los desastres que esta industria lleva consigo donde se instala. Enormes desastres nunca antes vistos, con una contaminación excesiva de las aguas, pesticidas, antibióticos, ausencia de oxígeno y otros problemas que acaban en terribles consecuencias, como la muerte de todo ser vivo de la zona. Esto quiere decir que el cultivo de salmón barrerá nuestros mares y todo lo que contienen, mares que son lo más importante para nuestro pueblo, y que tenemos el derecho a preservar.

La expansión del cultivo de salmón a nuestras aguas no se da porque la industria sea un éxito, sino porque es un absoluto fracaso. Durante décadas esta catástrofe medioambiental ha venido ocurriendo, por la que regiones enteras han sido destruidas y su gente se ha visto perjudicada. Así que ahora están buscando aguas nuevas, lugares nuevos hacia los que extender este desastre.

Y no se nos ha consultado al respecto. Nadie le ha preguntado a nuestro pueblo sobre ello, a pesar de la existencia de acuerdos internacionales que obligan al gobierno chileno a hacerlo, antes de tomar cualquier decisión sobre el territorio. Por ley se nos debería haber preguntado; en vez de eso, se nos está ignorando completamente. Otra vez nos vuelven a tratar sin ningún respeto.

Esperamos que se revierta esta decisión, para nuestra supervivencia como la cultura más austral del mundo. Si no, las consecuencias serán irreversibles para nosotros, que seguimos resistiendo las consecuencias del proceso de colonización. Entonces podremos recibirles amigablemente, como siempre ha hecho nuestra gente.

Ahora es una obligación trabajar y desarrollarnos en armonía con nuestra naturaleza, es una obligación seguir ese camino. Sabemos de su preocupación por los pueblos indígenas de su país, así que esperamos que entiendan nuestras legítimas reivindicaciones.

Esperamos desde lo más hondo de nuestros corazones su contribución a nuestro medioambiente,

Nos despedimos cordialmente

David Esteban Alday Chiguay
Presidente
Comunidad Indígena Yagán “Bahía Mejillones”
 
 

 

 

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