
Por Jimmy Langman
Editor Ejecutivo, Patagon Journal
En 2025, Instagram, lamentablemente, se ha ido posicionando como el “medio de información” preferido por muchos. Chile también se ha sumado a ese fenómeno.
El caso es que la creciente dependencia de las redes sociales para obtener información está acelerando un preocupante deterioro de la calidad del periodismo. Sin embargo, algunos aplauden esta tendencia sugiriendo que los medios digitales son más sostenibles porque evitan la tala de árboles.
Se trata de una afirmación errónea y que es desmentida por distintas entidades.
En el caso de Patagon Journal, por ejemplo, se utiliza papel certificado medioambientalmente procedente de fuentes sostenibles y, al hacerlo, es un importante contribuidor neto a la protección de los bosques y a la lucha contra el cambio climático.
Organismos de certificación como el Forest Stewardship Council (FSC) y el Programme for the Endorsement of Forest Certification (PEFC) tienen requisitos estrictos, como mantener la biodiversidad y la salud ecológica de los bosques y conservar los bosques de alto valor. La creación de un mercado para los productos procedentes de bosques sostenibles también motiva a los propietarios de tierras a abandonar la deforestación incontrolada.
Según un informe de 2020 del FSC, solo sus bosques certificados en Europa (más de 80 millones de hectáreas) capturan aproximadamente 1.200 millones de toneladas de CO2, lo que equivale a las emisiones anuales de varios países industrializados. De hecho, el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) afirma que la gestión forestal sostenible certificada está produciendo el “mayor beneficio de mitigación sostenido” al mantener o aumentar las reservas de carbono forestal.
En este contexto, ¿sabías que los centros de datos que alojan contenidos digitales consumieron alrededor del 2 % de la electricidad mundial en 2022? Además, la producción de dispositivos para el consumo digital (smartphones, laptops) requiere minería intensiva en energía. Y luego está el problema de los residuos electrónicos (e-waste): los estudios muestran que más del 80 % de los equipos digitales no se reciclan, sino que generan daños medioambientales por sustancias tóxicas como los metales pesados.
Por otra parte, leer una revista impresa no requiere energía adicional, y las revistas coleccionables, como Patagon Journal, se comparten y leen durante años y años por múltiples personas. Otras publicaciones impresas, como los periódicos, se pueden reciclar.
¡Viva las revistas y los libros publicados en papel con certificación ecológica!






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