"La necesidad de aventura": Entrevista con el legendario explorador polar Borge Ousland

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Borge Ousland es considerado como uno de los exploradores polares más logrado de la historia. El fue la primera persona que cruzó esquiando el Polo Norte y Sur completamente solo. Su último viaje en solitario, en el año 2001, fue una odisea de 82 días donde cruzó caminando, esquiando y nadando el Polo Norte, de Rusia a Canadá. Le contó a National Geographic que este viaje le enseñó a “nunca darse por vencido”. 
 
Como se lo prometimos, cuando escuchamos por primera vez de esta auténtica leyenda viva estaba liderando una expedición el pasado noviembre en los Campos de Hielo Norte de la Patagonia (su grupo esquió a través del hielo durante 17 días), nos contactamos con él. 
 
En una entrevista reciente que tuvimos con él a través de Skype, entre otros temas Ousland habló con Patagon Journal sobre el viaje interno y la preparación envuelta en las expediciones polares y el serio impacto del calentamiento global en los glaciales mundiales durante las pasadas dos décadas. Fragmentos de la entrevista:
 
Para escuchar la entrevista completa en inglés, haga clic aquí:{audio}borgeousland3_borge4_01(2).mp3{/audio}
 
 
Langman: ¿Que te motivó a transformarte en uno de los exploradores polares más grandes de la historia?
Ousland: Primero que nada, la necesidad de aventuras, ese es mi fin principal. Para algunos de los viajes largos, la posibilidad de descubrir nuevas tierras, intentar hacer algo nuevo y difícil. Realizar algo que nadie había hecho antes, e intentar seguir adelante con estas expediciones en una manera técnica, física y mental, creo que eso es muy inspirador. Pero la mayoría de mis expediciones no son para que sean las primeras, como por ejemplo el viaje que hice recientemente a la Patagonia, son para hacerlo por la experiencia, la naturaleza, estar ahí afuera. 
 
Langman: ¿Cómo se siente estar allá completamente solo en los casquetes glaciares? Me imagino que no hay mucho movimiento por ahí.
Ousland: El polo sur puede ser un tanto estéril de alguna forma. La vida animal es de costa a costa y cuando ya estás dentro del ambiente es un gran espacio de nieve. Pero lo más interesante de esto, especialmente cuando viajas en solitario, no es solamente viajar de un punto A al punto B, sino que se genera un viaje mental. Cuando no tienes ningún tipo de conexión humana a tu alrededor te relacionas con la naturaleza y también lo haces contigo mismo…llegas a niveles dentro de ti que no sabías que existían. Generas un vínculo completamente distinto con la naturaleza cuando estás solo. Para mí es excitante realizar estas expediciones solo, esos son los más gratificantes que he hecho. Pero prefiero hacer los viajes con otras personas porque es muy bello para hacerlo solo y quiero compartir ese precioso ambiente con alguien. 
 
Langman: Hacerlo solo es muy peligroso. ¿Hubo una situación en la que necesitaras ayuda?
Ousland: No realmente que necesitara ayuda. Por supuesto recuerdo que es mucho más complicado realizar una expedición cuando estás solo, tienes que estar muy concentrado. Trabajé por 10 años como un buzo en el Mar del Norte, lo que es un trabajo muy demandante también. En el buzo de saturación uno baja como 600 pies, 200 metros aproximadamente, entonces de esta experiencia aprendí mucho acerca de seguridad. Tienes que precipitarte todo el tiempo y buscar problemas antes que ocurran…y buscar rutas de escape antes que el problema aflore. También estuve en las fuerzas especiales de la Armada, y ahí aprendí a tomar decisiones y acciones bajo presión. No creo que las expediciones en solitario son para todos. Pero tampoco creo que soy tan único que nadie puede hacer lo que hago, pero tienes que tener cuidado. Si no te preocupas de ti mismo terminaras en problemas de una manera u otra. 
 
Langman: Debes estar en muy buena condición física. ¿Estás constantemente entrenando para estas expediciones?
Ousland: Si, eso es muy importante. La gente cree que te puedes mantener en forma a lo largo del camino, pero estás mucho más concentrado cuando te encuentras en un buen estado físico y mental. Estás en una mejor situación para poder tomar el castigo de trabajar duro por, quizás 10 horas al día por dos meses. Es un trabajo duro, pero si entrenas rigurosamente realizando ejercicios como caminar al revés o hacer tire pulling, tu cuerpo se acostumbrará a este tipo de estrés. 
 
Langman: ¿Cómo es tu vida cuando no estás entrenando o sin realizar expediciones?
Ousland: (ríe) Bueno, ahora estoy trabajando en unas fotos que saque del viaje que realicé en la Patagonia, también escribo artículos. Trabajo como guía turístico en los polos norte y sur, cosa que se requiere de mucha organización. Pretendo potenciar la Patagonia como un destino turístico, porque es un lugar fantástico con mucha potencialidad para realizar viajes. En Noruega y Escandinavia no es un lugar conocido todavía. Muchos alemanes van a la Patagonia, pero no tantos escandinavos, y es algo que quiero cambiar. 
 
Langman: ¿Las expediciones glaciares tienen mucha demanda ahora como una actividad turística?
Ousland: Si, y ha sido de esa manera por varios años. La mayoría de las personas están cruzando Groenlandia, algunos van al polo norte y sur, pero es obviamente más caro por los costos del viaje. Pero la Patagonia puede ser otra gran tierra donde la gente puede cruzar los casquetes glaciares de ida o de vuelta. O por ejemplo ir de pesca de mosca. 
 
Langman: ¿Cómo son los campos de hielo de la Patagonia comparada con las de Groenlandia u otras áreas de glaciares dominantes a través del mundo?
Ousland: Hay mas viento, lluvia y nieve. Es la diferencia principal. Puede llover dos metros en dos días, lo que no es usual. También el viento es más poderoso. No es tan frio la Patagonia, pero tienes que controlar la humedad, los tiempos mojados cuando todo se inunda. Tienes que saber cómo lidiar con la lluvia y las fuertes tormentas. 
 
Langman: Te has dedicado a esto desde los años 80. ¿Has visto cambios en los hielos por el calentamiento global?
Ousland: Hay un gran cambio. Cuando hice mi primera expedición al Polo Norte en el año 1990, la mayoría del hielo, el 90 por ciento, era hielo viejo, de tres años o más. Ahora en los últimos dos años, solamente queda el 10 por ciento de ese hielo viejo. El hielo del Polo Norte es ahora de un año o dos y es el 30 por ciento más delgado de lo que fue hace 20 años atrás. Entonces se ha generado un cambio gigante. Lo puedes ver en la Patagonia como los glaciares se están encogiendo, como el Glaciar de San Rafael. 
 
Fotos gentileza Borge Ousland. Para ver la galería completa de Flickr de noviembre de 2009 expedición a Campo de Hielo Patagónico Norte, haga clic aquí.
 
-- Jimmy Langman