Crisis en Chiloé: Entrevista con el director de Ecoceanos Juan Carlos Cárdenas

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Juan Carlos Cárdenas es veterinario y director ejecutivo del grupo de protección marina Centro Ecocéanos en Santiago. Durante 38 años ha liderado actividades de investigación, conservación y activismo en Chile y a nivel internacional sobre biodiversidad marina y mamíferos marinos. Desde 1990 hasta 1996 fue el coordinador de las campañas de Greenpeace Latinoamérica para proteger los delfínes y crear un santuario ballenero en la Antártica. Cárdenas habló con Ignacio Palma del Patagon Journal sobre la crisis en Chiloé, que dice es consecuencia de 25 años de expansión de la industria salmonera.
 
Desde todos los sectores se ha tratado de responder a las causas de la crisis que está viviendo Chiloé, pero llama la atención la del Colegio de Biólogos, que asegura que las varazones y marea roja se han intensificado por una problemática global (Fenómeno del Niño) y no local. ¿Cuáles son las causas según tus conocimientos?
Una de las consecuencias de la actual crisis de Chiloé ha sido el cuestionamiento público y la desconfianza sobre la información proveniente de los científicos e instituciones gubernamentales de investigación -tales como IFOP, Colegio de Biólogos Marinos y Sociedad Chilena de Ciencias del Mar-, los que han sido parte de la estrategia de desinformación pública y control de la información que impulsan el gobierno y la industria salmonera. Los científicos han venido repitiendo a coro el mantra que la industria salmonera no tiene responsabilidad alguna en la actual crisis sanitaria, ambiental y social que afecta los ecosistemas y recursos marino-costeros del norte de Aysén, Chiloé y ahora se extiende a las costas de Valdivia.
Es llamativo que después de asegurar que la causa de esta situación reside exclusivamente en los cambios climáticos y oceanográficos provocado por El Niño, el Gobierno acaba de anunciar la creación de una comisión de científicos “independientes” para determinar las causas reales de esta crisis ambiental, sanitaria, social y política. ¿Participarán en ella los mismos científicos y consultores que ya han emitido una opinión “técnica” para exculpar a esta industria que es parte de sus fuentes de financiamiento? 

En innumerables ocasiones se ha denunciado a la industria salmonera por la contaminación de las aguas a través de la excesiva aplicación de nutrientes, antibióticos y químicos. ¿Qué medidas debería aplicar el Gobierno en el corto y mediano plazo para generar un desarrollo más sustentable en la industria salmonera? 
Existen muchos trabajos que demuestran los diversos impactos de la industria salmonera. Sin embargo, la realidad sanitaria, ambiental, social y pobreza que rodea a las comunidades costeras despues de 25 años de expansión salmonera es una respuesta contundente.
Nuestra propuesta es la eliminación de la salmonicultura de exportación a gran escala del sur del país, el establecimiento de actividades de acuicultura de pequeña y mediana escala en base al trabajo comunitario destinados principalmente al consumo nacional; recuperación de las pesquerías silvestres como base de la actividad sectorial; moratoria a la expansion salmonera en la región de Magallanes; desarrollo de una politica nacional democrática y sustentable de pesca y acuicultura; esablecimiento de una politica de desarrollo costero; anulación de la corrupta ley de pesca y acuicultura y desarrollo de un proceso informativo y participativo para elaborar una nueva ley democratica y sustentable de pesca y acuicultura.


¿Crees que es poco ético que haya un vínculo tan cercano entre la industria del salmón y el sector público de esta área? 
La falta de transparencia, las complicidades público-privada, y la puerta giratoria entre los altos funcionarios del ministerio de Economía, la Subpesca y Sernapesca, Directemar y los directorios de empresas e institutos dependientes de la industria pesquera y salmonera es plenamente funcional a la imposición de destructivos procesos de expansión territorial y productivos, exclusión de las comunidades costeras, pueblos originarios y pesca artesanal, unido a las evidentes situaciones de corrupción político-burocrático-empresarial. 
Un ejemplo de este espúreo vínculo lo constituye el actual presidente de la patronal SalmónChile, quien fuera subsecretario de Pesca durante el gobierno del Ricardo Lagos (N. de R: ex presidente de Chile), y secretario de la mesa del salmón durante el primer gobierno de Michele Bachelet, el cual fueclave para implementar el billonario plan de salvataje gubernamental de las compañías salmoneras afectadas por su primera crisis sanitaria por la introducción del virus ISA en el período 2007-2010.

Yendo al lado profundo de esta crisis. ¿Cuáles son las claves para comprender el origen de este descontento social que se vive en Chiloé?
El descontento del pueblo chilote que se inició como un conflicto sanitario ambiental, y se ha ido transformando progresivamente en una crisis político y social, tal como anteriormente lo fueron las movilizaciones de las comunidades de Aysén, Mehuín, Valdivia, Freirina, Alto Huasco y Alto Maipo, es la respuesta a un modelo productivista, extractivista-exportador que ha sacrificado territorios, comunidades locales, recursos naturales y bienes públicos, en función de los intereses de inversionistas y empresarios. A ello se suma una relación centralista, expoliadorade los recursos naturales y los recursos financieros regionales, y promesas incumplidas, las que se traducen en pobreza y falta de infraestructura educacional, de salud pública, conectividad interna.También es la respuesta de una región con una fuerte identidad cultural marino-costera al ver convertido su mar en un vertedero industrial, sus recursos pesqueros saqueados (72% en estado de colapso y sobreexplotación) y sus recursos bentónicos y algas privatizados .Como nunca antes, la presidenta de la República, autoridades gubernamentales, funcionarios públicos, dirigentes pesqueros artesanales y la casta político-empresarial se encuentran bajo el escrutinio público.

Sernapesca publicó un informe en que detalla el lugar donde se vertieron las 4.6 mil toneladas de salmones en el mar. ¿Crees que pudo haber existido una mejor solución para terminar con este problema?
Hay una pequeña discrepancia con la solicitud de la patronal SalmónChile a Sernapesca y la Armada de Chile de implementar una “medida extraordinaria” solicitada por SalmónChile de verter en el medio marino 12 mil toneladas de mortalidades de salmónidos: Algunos reportes oficiales señalan la realización de 11 vertidos de 4 mil 600 toneladas, mientras otras señalan 9 mil toneladas, las que  habrían ocurrido a 130 millas frente a faro Corona, isla de Chiloé.
Este impresentable hecho deja en evidencia que el Estado (Armada y Sernapesca), el gobierno de turno y la industria salmonera, mantienen la visión tradicional que nuestro mar es un vertedero al servicio de la industria pesquera y salmonera. Esto con el fin de disminuir los costos económicos de esta billonaria industria exportadora, producto de su ineficiente gestión sanitaria y ambiental. 
Esta situación se pudo haber evitado si las autoridades no hubieran subestimado la gravedad de los eventos de florecimiento algas y actuado de manera rápida y precautoria, ya que los primeros signos aparecieron durante enero pasado, y las empresas salmoneras no se hubieran comportado de manera lenta e irresponsable, frente a la eliminación de las mortalidades, violando el reglamento ambiental para la acuicultura (RAMA), tal como lo denuncio el Sernapesca y el intendente regional.

El biólogo Héctor Kol ha asegurado que la actual crisis que se vive en Chiloé se debe, entre muchas razones, a la eutrofización del fondo marino por parte de las industrias salmoneras durante los últimos años. ¿Estás de acuerdo con su planteamiento o agregarías más factores?
La actual crisis de Chiloé es la consecuencia de 25 años de expansión territorial y productiva salvaje de la mega industria salmonera, expresión de la políticas neoliberales productivistas-exportadoras que imperan en el país. Este modelo productivo opera sin tomar en cuenta las capacidades de carga de los frágiles ecosistemas acuáticos locales, generando agudos procesos de eutrofización debido a los crecientes niveles de contaminación orgánica (fecas y alimento no consumido) que aportan altísimos niveles de fósforo y nitrógeno, base para los procesos de florecimiento algales. Importante es señalar que por cada tonelada de salmones producido se emiten 72 kilos de nitrógeno anuales al medio marino, equivalente a los desechos orgánicos que emite una población de 19 mil personas anualmente.

En cuanto a la marea roja en Chile, ¿por qué es más crítica ahora que antes? 
La crisis sanitaria y ambiental actual es la expresión de procesos acumulativos de contaminación orgánica y química provocado por la industria salmonera en la región de Los Lagos y ahora de Los Ríos, a lo que se suman los cambios climáticos y oceanográficos provocado por El Niño, tales como aumento de la temperatura, disminución del oxígeno disuelto en la capa superficial marina y aumento de la luminosidad, quienes actúan como gatilladores de estos eventos. 
El gran aporte de nitrógeno proveniente de la contaminación orgánica constituye un factor clave para los bloom de algas tóxicas. Las autoridades y científicos aparecen como espectadores y monitoreadores de estos eventos, al no existir políticas de largo plazo, voluntad política y recursos necesarios para enfrentar estos eventos catastróficos. Quizás el elemento clave es el hecho que una población más informada y empoderada exigirían medidas precautorias y ecosistémicas, que obligarían a la moratoria a la actual expansión de la industria salmonera en las regiones de Aysén y Magallanes la eliminación de ella en la región de Los Lagos.

¿Están en peligro las regiones de Aysén y Magallanes por la actual marea roja?
Los florecimientos algales han ocurrido en años anteriores en la región de Magallanes. El mega evento de florecimiento de algas tóxicas se inició en enero pasado en el norte de Aysén, y se ha ido extendiendo durante tres meses por 300 kilómetros hacia las regiones de Los Lagos y de Los Ríos (Valdivia). Junto a su extensión geográfica, se caracteriza por la virulencia de su veneno diarreico y neurotóxico. Todo el litoral chileno se encuentra en peligro, ya que la marea roja ha dejado los fiordos y canales interiores para avanzar hacia las áreas costeras y oceánicas amenazando la salud pública, biodiversidad y la economía de las comunidades costeras.

Eres un reconocido experto en ballenas. ¿Existe un vínculo entre lo que está pasando ahora en Chiloé y la última varazón de ballenas en el Golfo de Penas?
Es una de las hipótesis. Esta se suma la serie de profundas alteraciones en los ecosistemas marinos del Pacífico sur oriental de origen antrópico, producto de las ortodoxas políticas neoliberales aplicada durante las últimas cuatro décadas, sumadas a los múltiples efectos provenientes del cambio climático global. Las poblaciones de grandes cetáceos en particular, y los mamíferos marinos en general, son indicadores de la salud de los océanos. Por ello se debería tener en cuenta como parte de la elaboración de una política nacional de conservación de los ecosistemas y la biodiversidad acuática y manejo democrático, sustentable y equitativa de los recursos hidrobiológicos nacionales y regionales.
 
 
 
 

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