Perfil de Especie: Albatros de ceja negra

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Foto: Ian ParkerFoto: Ian Parker


 
Nota del Editor: La siguiente articulo es de la Edición 20.
 
“Soy el albatros que te espera en el final del mundo. Soy el alma olvidada de los marinos muertos que cruzaron el Cabo de Hornos desde todos los mares de la tierra”, dice el imponente monumento que representa un albatros en el Cabo de Hornos, ubicado en los mares tormentosos de Tierra del Fuego. Cuando un albatros sigue a un barco, para los marineros es sinónimo de buena suerte y, a la vez, representa el alma de los navegantes perdidos.
 
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) existen 22 especies. Una de las más conocidas es el albatros de ceja negra (Thalassarche melanophris), que puede distinguirse por sus manchas oscuras sobre los ojos, pico amarillo y una envergadura de hasta 2,3 metros.
 
Son aves que pueden deslizarse por el aire como un avión sin aletear sus alas durante cientos de kilómetros. Se consideran entre las aves voladoras más grandes del mundo y son capaces de alcanzar velocidades de hasta 110 km/h. Lo más interesante es que pueden ir durante años volando sobre el océano, solo regresando a tierra para reproducirse.
 
Alrededor del 70% de los albatros de ceja negra se encuentra en las islas Malvinas. También hay pequeñas colonias en medio de los canales y fiordos de Tierra del Fuego, donde los huevos y polluelos se ven amenazados por la presencia del visón estadounidense, una especie invasora introducida en Chile en la década de 1930.
 
Pero la mayor amenaza para los albatros son los barcos de pesca, ya que las aves se enredan en las líneas de pesca y en las redes de arrastre. Aunque estuvo considerada en peligro por la UICN, el 2018 el estado de la especie fue cambiado a Preocupación Menor, ya que sus poblaciones se han incrementado tras implementar diferentes medidas de mitigación en la pesca, como el uso de líneas especiales que asustan a las aves para mantenerlos a una distancia segura.