Chile pone en marcha un plan de gestión de castores

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Paisaje impactado en Patagonia. Foto: Gef Castor.Paisaje impactado en Patagonia. Foto: Gef Castor.
 
 
Por Antonia González
 
En 1946, la marina argentina introdujo 10 parejas de castores procedentes de Canadá en Tierra del Fuego, una isla de 73.746 km2 situada en el extremo sur de Sudamérica, de la que dos tercios son chilenos y un tercio argentinos.
 
Su inocente objetivo era impulsar una industria peletera local. Una idea de negocio aparentemente sólida, pero no tuvieron en cuenta los efectos potenciales de la liberación de los castores exóticos en un hábitat no autóctono.
 
Desde la llegada de esta especie invasora, la tala de árboles por parte de los castores, una de las actividades más dañinas de este animal, ha provocado la destrucción e inundación de grandes extensiones de bosque nativo, así como de turberas y praderas. La especie no sólo ha causado la pérdida de más de 31.000 hectáreas de bosque (aproximadamente el doble del tamaño de Buenos Aires), sino que también ha perturbado los cursos de agua y el ciclo hidrológico en las cuencas afectadas. Un estudio reveló que más del 90% de los ríos y arroyos de la mitad chilena de la Tierra del Fuego se han visto afectados.
 
Finalmente, el mundo ayudó a acudir al rescate a través del Proyecto Castor del Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF), que lleva casi cinco años trabajando para controlar el avance de esta especie, que ya se encuentra cada vez más al norte del continente, en la región de Magallanes. Su objetivo es proteger y conservar los bosques y otros ecosistemas autóctonos que actualmente se ven afectados por el castor en estas zonas. Se estima que actualmente hay entre 65.000 y 110.000 ejemplares en el archipiélago fueguino, según información en su sitio web GEF Castor.
 
 
En marzo de este año encontraron presencia de un ejemplar en Isla Riesco.En marzo de este año encontraron presencia de un ejemplar en Isla Riesco.
 
 
El Proyecto Castor del FMAM, ejecutado por el Ministerio de Medio Ambiente de Chile, implementado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y que se asocia con el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) del país, el Servicio Nacional de Bosques (CONAF) y la Wildlife Conservation Society Chile (WCS) para llevar a cabo su labor.
 
Patagon Journal habló recientemente con Felipe Guerra, coordinador nacional del Proyecto GEF Castor y biólogo ambiental de la Universidad de Chile, para conocer más sobre el plan de manejo que están preparando para el control del castor en la Patagonia. Guerra dice que el plan que está a punto de lanzarse determina las áreas prioritarias en las que se necesita un control activo y establece tres componentes fundamentales.
 
"El primer componente es mantener una estructura de gobernanza en la que todos los actores involucrados se coordinen eficientemente para ejecutar el plan", dijo. Las principales instituciones públicas implicadas son el Gobierno Regional, el Ministerio de Medio Ambiente como responsable del plan, el Servicio Agrícola y Ganadero de Chile, la CONAF (Corporación Nacional Forestal) y las Fuerzas Armadas de Chile.
 
En el marco de este comité de gobernanza, el consejo de administración se reunirá con el sector privado y las organizaciones de la sociedad civil para establecer mecanismos por los que los residentes locales puedan proponer iniciativas que contribuyan a la aplicación de este plan de gestión. "El consejo de administración gestionará la aplicación del plan a lo largo de 20 años, inicialmente. La estrategia se basa en la gestión adaptativa dentro de un concepto de normas abiertas", dijo.
 

"El consejo de administración gestionará la aplicación del plan a lo largo de 20 años, inicialmente. La estrategia se basa en la gestión adaptativa dentro de un concepto de normas abiertas".

 
 
En mayo, el equipo técnico del proyecto GEF Castor -junto a profesionales del Ministerio del Medio Ambiente, Conaf, Sag y WCS- navegó los fiordos y canales al sur de la Península Brunkswick, con el fin de prospectar la presencia de la especie en dicha zona.En mayo, el equipo técnico del proyecto GEF Castor -junto a profesionales del Ministerio del Medio Ambiente, Conaf, Sag y WCS- navegó los fiordos y canales al sur de la Península Brunkswick, con el fin de prospectar la presencia de la especie en dicha zona.
 
 
El segundo componente es la aplicación, centrada en el control y la erradicación de los castores en las zonas prioritarias. "En esas zonas entra en acción el sistema de alerta temprana, que permite localizar los lugares de los castores y las posibles rutas de invasión", explica Guerra. Esta herramienta cuenta con un repositorio de información histórica del castor en la region de Magallanes, que se complementa con el monitoreo satelital y que permite detectar cambios en el paisaje causados por el castor, y con el modelo de dispersión que proyectará posibles rutas migratorias.
 
“Respecto a la caza de castor, las medidas que están en la región de Magallanes son aprobadas por diferentes actores, relacionados con el bienestar animal para garantizar el mínimo sufrimiento del animal, son estándares internacionales que se establecen para este tipo de acciones”, explicó Guerra.
 
Por último, el tercer componente es la educación y la comunicación en el territorio. Guerra explica que la comunidad debe evaluar el ecosistema antes de decidir la mera erradicación de la especie. "Los métodos de captura y el marco de la erradicación deben cumplir todas las normas éticas y esa comunicación debe ser muy transparente", añade.
 

"Los métodos de captura y el marco de la erradicación deben cumplir todas las normas éticas y esa comunicación debe ser muy transparente".

 
El plan de gestión se presentará a las autoridades medioambientales de Chile dentro de las próximas semanas. El siguiente paso, dice Guerra, si se aprueba, es conseguir la aprobación del gobierno regional para que se convierta en política pública regional, lo que a su vez abrirá la puerta a un mayor apoyo financiero para combatir a los castores invasores en el sur de la Patagonia chilena.
 
El plan de gestión se presentará al Gobierno Regional de Magallanes dentro de las próximas semanas. El siguiente paso, dice Guerra, si se aprueba, es conseguir la aprobación del gobierno regional para que se convierta en política pública regional, lo que a su vez abrirá la puerta a un mayor apoyo financiero para combatir a los castores invasores en el sur de la Patagonia chilena.
 
 
Visita en terreno, encuentro binacional en Ushuaia, Argentina 2022.Visita en terreno, encuentro binacional en Ushuaia, Argentina 2022.
 
 
Acuerdo binacional
Chile y Argentina trabajan conjuntamente en la coordinación de acciones para contener los daños causados por los castores en la Patagonia. En mayo, los responsables de los proyectos de ambos países se reunieron en Ushuaia, Argentina, para reafirmar su compromiso con la eliminación de la especie y confirmar oficialmente el trabajo acordado por los diferentes actores involucrados.
 
Guerra, que representó a Chile y al Proyecto Castor del FMAM en la reunión, dijo que la buena comunicación entre ambos países es vital para que el plan sea viable y exitoso. "El objetivo principal de esta reunión fue compartir las experiencias y las lecciones aprendidas en cada país y avanzar en esta estrategia conjunta de gestión del castor".
 

 

 
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